‘Bosques azules’, aliados contra la crisis climática | Oceana Europe
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Debajo del agua, existen 17.000 especies con un gran potencial para combatir el cambio climático a las que apenas se presta atención: las algas. Al igual que las plantas, las algas utilizan CO2 para realizar la fotosíntesis, y absorben así grandes cantidades de este gas de efecto invernadero. Así que estos días estamos en la Cumbre del Clima para reivindicar su importancia y la necesidad de preservarlas.

En el stand, hemos querido conservar el vínculo con Chile que tenía la cumbre antes de trasladarse a España y para ello mostramos imágenes de algunos de los bosques azules más impresionantes de este país, en cuya protección está trabajando Oceana. Podemos ver también una de sus especies emblemáticas, el quelpo gigante, que puede superar 30 metros de altura, y el contraste con algunos de aguas cercanas, como pequeños rodolitos que pueden llegar al siglo de vida o algas verdes unicelulares que fotografiamos en las islas Eolias, al norte de Sicilia.

Hemos dado un gran peso a las imágenes del Mediterráneo, porque desde hace siglos es uno de los mares más usados y más castigados del planeta. En él hallamos praderas mixtas con algas y plantas (como la posidonia o la Cymodocea), y numerosos animales que viven en ellas. Miles de especies viven y dependen de los bosques azules para su supervivencia. Y a mayor biodiversidad, más resiliente será el océano frente a factores desestabilizadores. Por eso, Oceana lleva años impulsando su protección. En la ampliación del Parque Nacional de Cabrera logramos que se incluyera un bosque de Laminaria rodriguezii, una especie endémica del Mediterráneo, y trabajamos también en muchos otros lugares.

La extensión de las algas marinas representa menos del 10% de la de bosques terrestres, pero pueden fijar la misma cantidad de CO2 que estos. Los llamados bosques azules se extienden por todo el planeta y cientos de especies dependen de ellos. Cuanto mayor sea la biodiversidad que albergan, más resilientes serán los océanos frente a factores desestabilizadores.

Los bosques azules no pueden absorber todo el CO2 que emitimos ni resolver la crisis climática. Pero es vital preservarlos para mantener los océanos llenos de vida y luchar contra el cambio climático. Cada año, se pierde entre un 1% y un 7% de bosques de algas.

Debería protegerse al menos el 30% de los bosques azules para 2030, y debería crearse un Plan de Acción Internacional para recuperarlos.

Visor de nuestra exposición: COP25 2019 - Time For Action is Now (en inglés) 

 

A continuación:

10 things anyone can do to save the oceans!

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