Unos visitantes inesperados | Oceana Europe
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Hoy ha sido  día de fango, llanura y fango. Los días así son tranquilos para los marineros. No hay que subir frenéticamente el umbilical ante la inminente llegada de un paredón de 100 metros y eso te posibilita poder hacer los descansos tranquila y observar lo que ve el robot. Hoy nos ha dado la bienvenida a la inmersión un calamar bonito y raro, con ojos grandes donde se reflejaba el ROV, ¡una imagen increíble! De vuelta a puerto y para celebrar la incorporación de Hanna, han aparecido cinco delfines mulares que han bailado con la proa del barco durante un buen rato, enseñándonos sus barrigas y dorsos. Hoy hablando con Tomás hemos reflexionado sobre lo afortunados que somos de poder formar parte de esta expedición. Quizás nadie ha visto esta porción de las profundidades del mar antes…

© OCEANA / Carlos Minguell

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Treasure onboard

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