Extrañas visitas | Oceana Europe
Would you like to view our US Site?

Es curioso cómo reaccionan al vernos llegar; levantan la cabeza, se escrutan entre ellas, y cuando la primera da el paso de huida, las otras la siguen a tropel. Ganados unos metros de distancia (de falsa prudencia y de escasa  utilidad), se detienen para satisfacer su curiosidad. Nos observan, se observan, e intercambian inquietudes en un lenguaje extraño, para acabar dando media vuelta y despedirse con un frío picado tras un escueto saludo. El único rastro a su paso, unas  ligeras ondas en el agua, o unas pisadas olvidadas en la playa. En Escocia huían de nosotros las focas y en Noruega lo hacen las personas. Sin querer estorbamos la paz del Norte.

A continuación:

El bosque encantado

Leer el artículo siguiente