Home / Blog / Desembocadura del río Guadalquivir

agosto 31, 2007

Desembocadura del río Guadalquivir

© OCEANA / Jesús Renedo

 

Nunca pensé que volvería al Ranger para trabajar en Andalucía, y mucho menos en Huelva. Es una sensación rara ver un lugar tan cercano desde otra perspectiva tan distinta. Esta mañana hemos salido del puerto de Rota rumbo a la desembocadura del Guadalquivir, para documentar los fondos del entorno del área del Parque Nacional de Doñana con el ROV y los buceadores, pero sin muchas expectativas debido a las condiciones de visibilidad que nos ofrece la zona.

Durante la mañana hemos intentado hacer un inmersión de buceo pero el agua, casi opaca, no ha permitido que documentáramos el área, por lo que al poco nuestros buceadores han salido de ella.

Navegando en las proximidades de la desembocadura, justo en el limite de la milla del Parque Nacional, hemos podido ver, sorprendidos como faenaban más de 6 embarcaciones de cerco, a una profundidad de unos escasos 9 metros. El hecho de que fuera una operacion tan “abierta” unido al hecho de que una embarcación de la Junta de Andalucía había pasado por allí, y de que no disponíamos en ese momento de la legislación en la mano, nos ha frenado a la hora de hacer una denuncia. Poco después, al llegar esta noche a puerto, hemos podido comprobar cómo la pesca con cerco en la Reserva de pesca de la desembocadura del Guadalquivir está prohibida, con el objetivo de proteger una importante zona de alevinaje.

Por la tarde, cuando el despunte de la marea nos ha permitido realizar otra inmersión, hemos localizado un punto alejado de la costa para intentar tener la menor influencia del rió. Con tan solo 16 metro de profundidad, la turbidez era tal que teníamos escasamente un metro de visibilidad, y con un fondo de fango que se levantaba al menor movimiento del ROV. Hemos tenido que concluir la inmersión. A pesar de estos fondos de fango y del agua turbia, somos todos conscientes de que esa es una de las manifestaciones de la importancia de esta zona, su riqueza en recursos pesqueros depende de esos aportes de nutrientes que trae el rió desde otras tierras, fertilizando el mar y dándole más vida.

Mañana queremos volver a trabajar en Doñana, más alejados del rió, y en unas lajas de piedra situadas más allá de Matalascañas, a ver si tenemos mas suerte.