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agosto 16, 2007

Dawn in Melilla and dusk in Alboran

BY: Xavier Pastor

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© OCEANA / Jesús Renedo

 

Hemos pasado la noche fondeados en la rada de Melilla. Desde donde vemos claramente la bocana del vecino puerto de Nador. De ahí no ha salido ningún redero, ni ayer ni hoy. El poniente sigue pegando fuerte, tanto que nos ha arrancado una de las palas del generador eólico de popa. Pero en fondeadero se esta bien. Si que han salido un buen numero de cerqueros, que tras salir de la zona protegida por los espigones ponen rumbo al este y se refugian en el golfo, donde se dedicaran a la captura de sardina y otros pequeños pelágicos, probablemente. El parte meteorológico anuncia que hoy ira bajando el tiempo de poniente, y tras unas horas de calma será reemplazado por un fuerte viento del este. Los cerqueros deberán retirarse pronto de la zona donde se han puesto a trabajar. Pero si ha de haber viento, mejor del Este, que nos impulsará en el rumbo que queremos seguir.

Mientras estábamos fondeados, hemos botado la lancha neumática y Carlos Pérez, Juan Carlos Calvín, Juan Carlos Ramos y Mario Conde han bajado a tierra, a Melilla, para comprar víveres, bajar las basuras y adquirir algunos materiales para el Ranger. Los demás vigilamos la bocana del puerto por turnos, limpiamos el barco, contestamos correo, escribimos documentos o aprovechamos para diseñar nuevos planes para los próximos días y los próximos meses.

A las siete de la tarde levamos anclas y salimos de nuevo hacia Alborán. Esta vez vigilaremos la parte occidental de la isla, en la que faena la flota de Alhucemas. Así, de paso nos vamos acercando al Atlántico, nuestro próximo destino. Se nota la disminución del número de personas a bordo. Estaremos más anchos y cómodos, al menos por unos días.

Recorremos durante la noche las zonas en donde en otros momentos teníamos registradas posiciones de rederos, pero hoy no hay nadie en la zona. Reducimos la guardia a las dos personas necesarias para la navegación, y el resto nos vamos a dormir mientras navegamos a la costa africana a una distancia prudente.