Un modelo predictivo de Oceana muestra el alcance de la crisis del plástico en el fondo del mar

El plástico no conoce fronteras políticas

Press Release Date: mayo 25, 2023

Location: Madrid

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Irene Campmany | email: icampmany@oceana.org | tel.: +34 682 622 245

Oceana ha desarrollado un avanzado modelo computacional que pronostica los recorridos y zonas de acumulación de la basura plástica y demuestra que viaja largas distancias, no solo en superficie, sino también en el fondo del mar.

El modelo, accesible a través de un visor, abarca más de 51.000.000 km2 y cubre todas las aguas europeas y parte de las norteamericanas. Su lanzamiento se produce en vísperas de las negociaciones sobre el Tratado mundial para frenar la contaminación por plásticos, que se celebrará en París del 29 de mayo al 2 de junio. Es uno de los modelos más completos y de mayor resolución que existen a escala oceánica, ya que toma las dinámicas oceanográficas de la Agencia Espacial Europea e incorpora datos de cuencas hidrográficas, gestión de los residuos y demografía de cada país.

Concentración de plástico flotante y no flotante tras un año (referencia: 2016)

La inmensa mayoría de la basura marina se encuentra fuera del alcance de la vista. Solo un ínfimo porcentaje se halla en el litoral o flotando, por lo que ni la limpieza de playas ni la recogida de residuos en superficie representan una solución, según una investigación de Oceana.

La limpieza de las profundidades marinas es inviable, ya que la actual tecnología no llega a todos los lugares, los costes son inasumibles y parte de los restos están enganchados a organismos frágiles. La crisis de contaminación marina solo puede resolverse abordando la raíz del problema”, afirma Vera Coelho, vicepresidenta adjunta de Oceana en Europa. “Ante la próxima reunión para negociar un nuevo Tratado mundial para frenar la contaminación por plásticos, pedimos a los países que no solo impulsen compromisos globales ambiciosos, sino también que adopten de inmediato medidas de prevención y reducción en el plano nacional, algo que está completamente en sus manos”. 

“Con el visor queremos mostrar el alcance de la contaminación por plásticos y por qué la única solución es reducir la producción”, señala Jorge Blanco, analista senior de sistemas de información geográfica de Oceana y cocreador del modelo y el visor. “Este modelo es un salto cualitativo para entender dónde se esconde la basura marina. La inmensa mayoría del plástico está sumergido, y este nuevo simulador es uno de los más precisos que existen para grandes áreas oceánicas. Los escasos modelos predictivos que hay para el fondo marino tienen gran margen de error y no suelen funcionar en mares semicerrados, como el Mediterráneo”.

Un modelo predictivo de alta resolución

El desarrollo y validación del modelo han sido posibles gracias al apoyo de la Universidad de Newcastle y la Universidad de Cádiz. El programa incorpora factores como las corrientes oceánicas, mareas, afloramientos y batimetría. Además, tiene en cuenta las cuencas hidrográficas, gestión de los residuos y variaciones en densidad de población dentro de cada país, hasta una distancia de 450 km de costa. Gracias a la precisión de los datos usados, el modelo reduce el margen de error a escasos kilómetros y consigue la mayor resolución posible en la actualidad a escalas oceánicas.

El modelado se ha realizado en colaboración con el Dr. Miguel Ángel Morales Maqueda, de la Universidad de Newcastle, sobre la base de un modelo previo que él había desarrollado para plástico flotante. La Dra. Carmen Morales-Caselles ha contribuido a la creación de la capa de fuentes de emisión y a la validación del modelo mediante la base de datos de basura marina de la Universidad de Cádiz. Los cálculos han sido realizados en los superordenadores de la Universidad de Newcastle a partir de datos de modelización de la circulación oceánica proporcionados por Environment Canada, que emplea información de teleobservación satelitaria aportados por la Agencia Espacial Europea a través del grupo francés CLS.

“Los modelos numéricos de circulación y polución oceánicas no solo nos permiten explicar algunas de las acumulaciones de plásticos y, en general, de materiales contaminantes observadas en el océano, sino que con ellos podemos también diagnosticar y predecir la existencia de vías de propagación y áreas de aglomeración todavía no descubiertas”, explica el Dr. Miguel Ángel Morales Maqueda, profesor titular de Oceanografía de la Universidad de Newcastle.

Así el modelo permite comprobar que mares semicerrados como el Báltico y el Mediterráneo se convierten en “trampas de plástico”, ya que los residuos se hunden y no consiguen salir a mar abierto. Se ve también, por ejemplo, cómo la basura arrojada por el Nilo va extendiéndose por todo el Mediterráneo oriental.

“Hay objetos que una vez en el medio marino pueden viajar por la superficie o la columna de agua hasta acabar en los fondos, fuera de la vista. Es el caso de plásticos de empaquetado, envoltorios o botellas, que son muy frecuentes en todos los ecosistemas acuáticos. La gestión preventiva de estos objetos clave es esencial para frenar la contaminación por plásticos a nivel global”, indica Carmen Morales-Caselles, investigadora de la Universidad de Cádiz.

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Más información: Visor

Peticiones del movimiento Break Free From Plastic sobre el tratado mundial de los plásticos