Propuestas de Oceana por una pesca sostenible para la Secretaria General de Pesca Marítima

Xavier Pastor, Director de Oceana para Europa, presenta a Carmen Fraga, Secretaria General de Pesca Marítima un decálogo de actuaciones para la reestructuración de la flota y la gestión pesquera.

Press Release Date: junio 17, 2013

Location: Madrid

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Esta tarde ha tenido lugar una reunión entre la Secretaria General de Pesca Marítima, Carmen Fraga, y el Director de Oceana para Europa, Xavier Pastor, durante la cual esta organización internacional, dedicada a la investigación, protección y recuperación de los océanos, le ha transmitido las propuestas de Oceana para eliminar el impacto negativo de algunas artes de pesca, conservar los recursos pesqueros y proteger los ecosistemas marinos más vulnerables. Ambos han debatido las políticas que España puede impulsar y poner en marcha para una efectiva protección de los océanos. 

La reunión de hoy con la Secretaria General de Pesca Marítima se enmarca dentro de una serie de encuentros que Oceana está llevando a cabo con los presidentes de las distintas comunidades autónomas, así como con representantes políticos de los gobiernos europeos donde esta organización internacional desarrolla sus competencias.

A finales de diciembre Xavier Pastor se entrevistó con Manuel Fraga. La próxima semana se reunirá con el Consejero de Agricultura, Agua y Medioambiente de la Región de Murcia.

DECÁLOGO PARA LA REESTRUCTURACIÓN  DE LA FLOTA Y LA GESTION PESQUERA

1.- Arrastre de fondo

La flota española tiene cerca de 1.900 arrastreros de fondo, de los cuales unos 400 faenan en alta mar o aguas de otros países. Es decir, un 11% de la flota se dedica a la pesca de arrastre para la captura de crustáceos, cefalópodos y peces demersales, principalmente. El impacto de estos buques afecta seriamente a las comunidades bentónicas, a los recursos pesqueros y a otras flotas que utilizan artes de menor impacto. Sin olvidar su abusivo consumo de combustible y de recursos económicos.

Propuesta de Oceana:

  • Prohibición del uso de bolos en los arrastreros de fondo, cierre de las zonas aún no utilizadas por el arrastre para evitar que puedan deteriorarse nuevos bentos y plan para la reducción del 40% del esfuerzo pesquero de los arrastreros para el año 2007.
  • Antes de 2005, debería presentarse un programa de sustitución progresiva del uso del arrastre de fondo en beneficio de artes de pesca menos dañinas (nasas para crustáceos, redes fijas y artes de anzuelo para peces demersales, etc.).

2.- Capturas accidentales y descartes

El Atlántico Nordeste es la segunda zona pesquera del mundo con mayor volumen de capturas y descartes, lo que pone en evidencia la mala gestión pesquera y alto derroche que provoca. En el Mediterráneo, aunque los datos no son tan abundantes y  certeros como los de la zona atlántica, los estudios realizados demuestran que este derroche también puede ser muy alto.

Propuesta de Oceana:

  • Creación de programas de observadores a bordo en todas las pesquerías más derrochadoras (arrastre en todas las zonas, palangre para grandes pelágicos, etc.), aprobación de un plan para la reducción de capturas accidentales (según recomienda la Comisión Europea), incluyendo la  investigación para incrementar la selectividad de las artes y el establecimiento de vedas en zonas y épocas de pesca (especialmente las zonas de cría y alevinaje).
  • Realización de un estudio para evaluar el impacto ecológico, económico y sobre los propios stocks objetivo de las capturas accidentales y descartes. Se deberá dar especial prioridad a las pesquerías que capturen especies en peligro o amenazadas, así como a aquellas que provoquen fuertes capturas accidentales de stocks comerciales sobreexplotados (bacalao, merluza, rape, etc.).

3.- Estado de los recursos pesqueros

Todos los organismos internacionales (ONU, FAO, ICES, NEAFC, ICCAT, CGPM, etc.) reconocen el mal estado por el que atraviesan la inmensa mayoría de los stocks comerciales de pesca del Atlántico Norte y el Mediterráneo. Algunos, como la cigala, el rape, la merluza, el bacalao, el salmonete, etc., que son de interés pesquero para la flota española o se dan en caladeros nacionales han rebasado los límites de seguridad e, incluso, varios están al borde del colapso.

Propuesta de Oceana:

  • Reducción del esfuerzo de pesca, combinado con planes de recuperación para permitir que para el año 2010 todos los stocks pesqueros hayan recuperado, como mínimo, el 50% de la biomasa original.
  • Creación de zonas de veda para especies como la merluza, la cigala o el rape, así como épocas de veda para el salmonete.

4.- Pesca Pirata

La pesca ilegal, incontrolada y no regulada (IUU), realizada en muchas ocasiones por barcos con bandera de conveniencia, supone una competencia desleal para los pescadores profesionales que respetan las normas, desvirtúa los intentos internacionales para la gestión efectiva de los recursos e incrementa el impacto negativo de la pesca sobre los ecosistemas marinos. Algunas de estas actividades se realizan muy cerca de las aguas españolas (caso del Mediterráneo y la captura de atún rojo –Real Decreto 1315/97-) o tienen participación de empresas o individuos de nacionalidad española (como ha quedado de manifiesto en las reuniones de CCMLAR y en las recientes detenciones en aguas antárticas). Tampoco es extraño que estos buques hagan uso de las infraestructuras portuarias para desembarcar sus capturas, avituallarse o realizar mejoras en los buques. Uno de los exponentes más claros es el Puerto de La Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, donde también se encuentran ubicadas numerosas empresas con demostradas vinculaciones con pesqueros piratas. Los pasos dados por el Gobierno para luchar contra la pesca pirata (zona de exclusión en el Mediterráneo, Real Decreto contra la implicación española en esta pesca, etc.) son vitales para acabar con esta práctica, por lo que debería continuarse en este sentido e involucrar a todos los países de la UE.

Propuesta de Oceana:

  • Puesta en marcha de un Plan para la aplicación del Plan Internacional de Acción (IPOA-IUU) del Código de Conducta para una Pesca Responsable de la FAO y el cumplimiento de la legislación que prohíbe la implicación de empresas e individuos españoles en actividades ilegales, no regulada y no controladas de pesca o españoles enrolados en buques con bandera de conveniencia (Real Decreto 1134/2002).
  • Apertura de una investigación para dilucidar la implicación de las empresas afincadas en Canarias en actividades de pesca ilegales, incontroladas y no reguladas.

5.- Pesca de profundidad

El rápido desarrollo de las pesquerías de gran profundidad, para la captura de granaderos, peces reloj, marucas, brosmios, peces sable, etc., ha provocado la irrupción de las artes de pesca en ecosistemas donde el dinamismo ecológico es muy diferente al de zonas más someras, los bentos son muchos más vulnerables y las especies apenas pueden soportar la explotación comercial. Los datos históricos de estas pesquerías demuestran que, en el poco tiempo que llevan funcionado ya han agotado o sobreexplotado muchos stocks. Estudios en diversas partes del mundo han demostrado que el ritmo de explotación que pueden soportar estas especies es extremadamente bajo.

Propuesta de Oceana:

  • Según recomienda ICES, debe prohibirse el arrastre de fondo para la captura de especies de aguas profundas, junto con una estricta regulación en las demás artes (especialmente el palangre).
  • Como primer paso, debe cerrarse al arrastre el acceso a las zonas con mayor vulnerabilidad y biodiversidad (montañas submarinas, cañones, fuentes hidrotermales).
  • Por otra parte, se deberá garantizar que cualquier pesquería sobre estas especies nunca reducirá su biomasa original por debajo del 80%.

6.- Acuerdos pesqueros

La UE sigue siendo fuertemente dependiente de los recursos pesqueros procedentes de terceros países. Asimismo, las flotas europeas, especialmente de España, Portugal y Francia, siguen enviando un importante número de buques a faenar en aguas africanas y americanas, principalmente. Muchas de estas flotas están realizando sus capturas sobre stocks sobreexplotados, según ha denunciado FAO. Además, los acuerdos, según recogen distintos informes de evaluación encargados por la Comisión, ha sido firmados sin cumplir con los requisitos exigidos por Naciones Unidas (bajo CONVEMAR) de existencia de un “surplus”. Tampoco hay que olvidar las denuncias contra pesqueros europeos por no respetar la legislación pesquera vigente en el país donde realizan sus capturas, la tardanza en presentar los datos sobre sus actividades o la intrusión dentro de las áreas reservadas a los pescadores locales.

Propuesta de Oceana:

  • Aprobación de un Real Decreto y apoyo en la UE para que se apruebe una Directiva que obligue a la Comisión a no firmar acuerdos pesqueros que supongan la explotación de recursos sobreexplotados, agotados o al máximo posible de explotación. Sólo deberá llegarse a tal acuerdo cuando existan datos científicos sólidos que aseguren la existencia de un “surplus”, según recomienda la ONU.
  • Por otra parte, debe eliminarse cualquier ayuda a la exportación de sobrecapacidad, incluidos los denominados “acuerdos de segunda generación” o la financiación para la creación de compañías mixtas que supongan el incremento de la capacidad  pesquera en los países receptores.
  •  Igualmente, deben desarrollarse todos los sistemas observados por la UE para mejorar el control y la gestión pesquera, tales como observadores a bordo, sistemas de seguimiento por satélite, etc.
  • Por otra parte, los nuevos acuerdos que firme la UE deben eliminar el envío de arrastreros a terceros países o, al menos, exigirles las mismas condiciones que en Europa: prohibición en la utilización de bolos, no ampliar su rango de acción a áreas nuevas, no faenar sobre ecosistemas sensibles (montañas marinas, arrecifes de coral, fanerógamas marinas, etc.), establecer un plan para la reducción de capturas accidentales, etc.

7.- Inmaduros

La captura, desembarque y comercialización de especies pesqueras de talla inferior a la permitida sigue siendo una práctica habitual en España. Estas actividades ponen en riesgo el futuro de los stocks y debilitan los esfuerzos por incrementar la selectividad de las artes. Las lonjas, mercados y restaurantes siguen ofreciendo importantes cantidades de carioca, falsos chanquetes, salmonetitos, parrochas, etc., pese a su ilegalidad. Por otra parte, las legislaciones sobre tallas mínimas permitidas no son uniformes en todos los caladeros de la UE, lo que dificulta su cumplimiento. Por otra parte, muchas tallas mínimas no están establecidas en base a criterios científicos, ya que se permite la comercialización de individuos que se encuentran muy por debajo del tamaño medio a partir del cual son reproductores, como es el caso de la merluza.

Propuesta de Oceana:

  • Endurecer las penas por la captura, desembarque o comercialización de especies pesqueras de talla inferior a la permitida, establecer normas que impidan que especies capturadas en países donde la legislación sea más permisiva terminen alterando el mercado europeo y dificultando la persecución de las infracciones (caso del chanquete chino) y revisión científica de las tallas mínimas establecidas para modificarlas con el objetivo de autorizar sólo la captura y venta de individuos que sean sexualmente maduros.

8.- Tratados Internacionales

Los tratados internacionales de pesca necesitan que se adopten de legislaciones nacionales (o, en el caso de España, por parte de la UE) para tener una aplicación efectiva. Dado el interés español y europeo en faenar en aguas de distintos océanos y mares del mundo, tanto el Gobierno español como la Unión Europea deben integrar todos los acuerdos internacionales dentro de su legislación y ser parte de los foros de pesca que gestionan estos recursos.

Propuesta de Oceana:

  • Firma por parte de España de todos los acuerdos pesqueros internacionales en los que tenga implicación, incluyendo la Convención de Naciones Unidas sobre Stocks de Peces Transzonales y Altamente Migratorios.
  • También debería impulsarle la adopción de medidas comunitarias que sirvan para impulsar internacionalmente la protección de las montañas marinas, cañones y fuentes hidrotermales que se encuentran en alta mar del impacto de la pesca.

9.- Ecosistemas sensibles

El impacto de determinadas artes de pesca sobre los ecosistemas marinos puede poner en riesgo la supervivencia de las pesquerías. Algunos ecosistemas costeros y de zonas profundas albergan una gran diversidad de especies, sirven de zona de protección para numerosos stocks a lo largo de su ciclo vital y generan enormes cantidades de materia orgánica y sustrato para el desarrollo de otras especies. Entre ellas se incluyen las praderas de fanerógamas marinas, los arrecifes de coral, los bosques de laminarias, los mäerl o el coralígeno.

Propuesta de Oceana:

  • Declaración de todos estos ecosistemas como zonas de alto interés para la protección de la pesca, prohibición del arrastre sobre estas comunidades bentónicas y creación de, al menos, 50 nuevas reservas marinas en aguas españolas antes de 2006.

10.- Especies protegidas

Las actividades pesqueras pueden impactar de forma diferente (capturas accidentales, competencia por el alimento, destrucción del hábitat, etc.) sobre las especies en peligro de extinción o amenazadas que se encuentran en el ecosistema donde se realizan. Algunas están incluidas ya dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas del Gobierno español pero, en muchos casos carecen de planes de gestión. Otras, pese a su crítico estado, aún no han sido incluidas.

Por otra parte, algunas especies de interés pesquero han llegado a límites tan peligrosos que diferentes organismos internacionales (CIESM, CGPM, ICCAT, CE, UICN) han recomendado su protección o regulación estricta de sus capturas. Este es el caso de especies como el atún rojo, la cigarra de mar, la langosta, el mero o el santiaguiño, entre otras.

Propuesta de Oceana:

Inclusión de las especies pesqueras más amenazadas dentro de planes especiales de gestión que permitan su recuperación, prohibición de capturas de especies en peligro de extinción (como los peces sierra, la raya azul o el angelote), y adopción de leyes que puedan cerrar una zona (o durante una época) un caladero a determinados tipos de pesquería si se producen capturas accidentales o perturbaciones significativas sobre el hábitat de estas especies.