Expediciones | Oceana Europe
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Expedicion Mediterráneo 2006

Los principales objetivos de Oceana en la Expedición Oceana Ranger de 2006 fueron la pesca ilegal en el mar Mediterráneo y la documentación de ecosistemas marinos que necesitan la protección de la Unión Europea.

Diarios

Por fin vamos a adentrarnos en este inmenso cañón al sur de Menorca. La primera inmersión nos lleva a 253 metros de profundidad, el record de profundidad que hemos alcanzado. Nada mas tocar fondo, nos encontramos con una rape (Lophius sp.) camuflado en el fondo de sedimento fin. En breve, las paredes del cañón ascienden rápidamente y vamos topándonos con distintos fondos; unos detríticos con gran cantidad de materia y otro de roca. Algunas de estas rocas tienen grandes dimensiones y están salpicadas de esponjas y algunas gorgonias.

Vamos a realizar la última parada en puerto para reabastecernos y descansar un poco, antes de terminar la campaña por este año. Durante la noche hemos estamos realizando la batimetría del Cañón de Menorca, donde pretendemos trabajar los próximos días. El perfil que nos da el ordenador es muy prometedor. Desde una plataforma de 80-90 metros, se inicia una fuerte caída que llega hasta fondos de más de 1.000 metros. Si las corrientes y el mar nos respetan, las inmersiones aquí van a ser muy interesantes.

La zona del canal de Menorca tiene una plataforma de menos de 100 metros de profundidad que une las islas de Mallorca y Menorca, pero en su parte sur el talud cae a grandes profundidades, dando lugar a diversos ecosistemas de gran interés.

Vamos a muestrear toda esta zona a diferentes profundidades para conocer las especies que alberga. Empezaremos frente a Cala Ratjada y Cap de Pera para ir yendo poco a poco hacia el Este.

Hoy vamos a entrar en el Parque Nacional de Cabrera. A primera hora tenemos una reunión con los guardas del parque para intercambiar información y decidir las zonas en las que vamos a trabajar. El trato es excelente. Muchos de ellos han pasado largos años aquí y tienen un especial cariño a la zona. Los que hemos podido ver la evolución de Cabrera en los últimos 25 años nos sentimos bien contentos.

Al final tuvimos que refugiarnos por la noche en Porto Petro. Por la mañana, el temporal ha remitido y decidimos poner rumbo a Cabrera.

Realizamos 2 transectos con el robot en el límite exterior del Parque Nacional de Cabrera para saber como están los fondos en las inmediaciones que quedan fuera del área de protección: uno frente al Cap Picamoscas y otro al suroeste de Punta Ancino.

El día se levanta mal. Las previsiones para la zona eran de vientos de fuerza 3 a 4 del sureste y suroeste, pero tenemos un temporal de fuerza 7 a 8 del Noroeste. Obviamente, no podemos continuar los trabajos y debemos abandonar la zona en busca de algún lugar mas protegido. Ponemos rumbo hacia Cabrera, pero la dirección del viento nos indica que dentro de su puerto tampoco va a ser muy agradable. Por tanto, continuamos navegando para buscar alguna cala protegida al sur de Mallorca.

Tras comprobar la batimetría de la zona por la noche, a primera hora de la mañana estamos listos para poner el robot en el agua. En la zona que hemos elegido hay 110 metros de profundidad y, aunque seguimos sin tener el tiempo que quisiéramos, las condiciones no son del todo malas para trabajar.

Los días siguen sin ser buenos pero no vamos a cejar en nuestro empeño. Intentaremos de nuevo bajar a la cima de la montaña submarina Auxias Marc. Las tareas nos están dando bastante lata por las fuertes corrientes, el mar de fondo y el viento, pero conseguimos, con dificultad, divisar el fondo. Nuevamente, creíamos que íbamos a perder este día pero, según pasan las horas, las condiciones meteorológicas mejoran y la mar va calmándose; lo que nos permite realizar el trabajo con mayor comodidad. Nuevamente damos con otro fondo de maërl de grandes dimensiones.

Nos encontramos entre las islas Conejeras y Bledas. Queremos llevar a cabo un muestreo aquí mientras el tiempo mejora al este. Cuando vamos a empezar la inmersión con el ROV el viento cambia rápidamente y ahora sopla desde el Oeste, lo que hace que nuestro escondrijo no nos valga y tengamos que abandonar la zona. Volvemos a ponernos en marcha y nos dirigimos al este de Formentera, donde parece que las cosas están mejorando rápidamente.

Aunque el tiempo no acompaña, decidimos poner rumbo a Formentera para ir acercándonos a las montañas marinas que queremos documentar. El viento sube y tenemos que cambiar el rumbo para refugiarnos al oeste de Ibiza. Es una noche movida hasta que conseguimos ponernos a refugio.

Pasamos el día en puerto reabasteciendo el barco y esperando nuevos tripulantes para este ultimo periodo. Hemos tenido noticias de que también han llegado a Palma la gente del CRAM con su velero “Vell Mari”, así que pasamos a saludarlos y terminamos cenando con ellos intercambiando puntos de vista y comentando anécdotas de los trabajos que ambos estamos realizando en el Mediterráneo. Es una alegría compartir unos momentos con otros colegas.

Nos levantamos temprano y frente a nosotros tenemos los impresionantes acantilados de Cap Blanc. En esta zona queda el vestigio de un gran arrecife de coral fósil que existía en el Mediterráneo durante el Mioceno. Más de 5 millones de años después estamos aquí para saber cual ha sido la evolución de estos fondos. Vamos a hacer varios transectos para conocer como se distribuyen los diferentes ecosistemas y especies entre el acantilado y los 100 metros de profundidad. Para ello, vamos a trabajar tanto con submarinistas en la parte más somera, como con el robot en la más profunda.

Aprovechando que estamos al lado de Cala Mondragó, los buceadores van a realizar una inmersión para filmar sus fondos y, sobre todo, las cuevas y paredes rocosas. Aquí se puede encontrar un hábitat muy desconocido pero de gran importancia en la zona litoral, se trata del “trottoir” o “repisa”, que en las Islas Baleares son conocidas como “tenasses”.

Por la noche el viento ha ido aumentando y, aunque podríamos haber llegado a nuestro destino, el estado del mar nos hubiera imposibilitado llevar a cabo el trabajo. Para no perder estos días, hemos decidido cambiar un poco los planes y vamos a realizar las inmersiones al sudeste de Mallorca, donde estaremos protegidos del viento del Noroeste que sopla con fuerza y tendremos más posibilidades de éxito.

Tras llegar a Palma de Mallorca para realizar compras para el barco y algunos cambios de tripulación, nos disponemos a prepararnos para la llegada del robot submarino (ROV) que vamos a utilizar durante las próximas semanas. El día ha sido ajetreado; es difícil conseguir un atraque en Palma durante estos días y nosotros necesitamos uno que nos permita usar la grúa para cargar el ROV y todo el material que necesitamos.

En la costa este de Formentera hay algunas zonas donde podemos combinar las paredes llenas de esponjas, con zonas de rocas y otra de arena con Posidonia oceanica. Aquí observamos desde cabrachos (Scorpaena scrofa) y cardenales (Apogon imberbis) a petos (Symphodus tinca) y salmonetes de fango (Mullus barbatus). La diversidad de esponjas es también grande, con especies de los géneros Tenacior, Crambe, Sarcotragus, Cacospongia, Chondrosia, Oscarella, etc.

El día esta un poco nublado pero la mar esta bastante bien. Nos dirigimos al suroeste de Ibiza para poder documentar algunos fondos de coralígeno y de rocas que hay en la zona. En Es Vedra queremos ver cual es el estado de las gorgonias rojas (Paramuricea clavata) que se encuentran aquí. Al acercarnos a la zona podemos disfrutar con la belleza de los islotes y sus fuertes pendientes en las que crían algunos halcones de Eleonor (Falco eleonorae). Hay que sumergirse por debajo de los 35 metros para poder observar las gorgonias de mayor tamaño.

Hoy un poco de todo: pradera marina, bosque de Cystoseira sp., pared rocosa y grutas.

En este lugar también hay estación de limpieza para los peces. En lugar de las gambas de ayer, el encargado de la tarea es la llambrega (Symphodus melanocercus), y los clientes son principalmente petos (Symphodus tinca) y castañuelas (Chromis chromis), que para demandar los servicios de desparasitacion permanecen quietos sobre la pradera de Posidonia en posición casi vertical.

El estado del mar sigue siendo óptimo para nuestro trabajo. Por la mañana hemos quedamos con la gente de la Reserva Marina que nos están ayudando en la localización de zonas de inmersión. Empezaremos en un fondo de arena con algunas matas de Posidonia oceanica donde se encuentra hundida una estructura de metal que esta siendo recubierta por la fauna y flora del lugar. Es un lugar frecuentado por espetones (Sphyraena viridensis) y meros (Epinephelus marginatus).

Hoy comenzamos la última parte de la expedición de este año. Vamos a muestrear los fondos marinos de Baleares por medio de submarinistas, robot submarino y draga para caracterizar las diferentes comunidades biológicas de la zona. Durante los primeros días realizaremos algunas inmersiones entre Ibiza y Formentera. Posteriormente iremos a Mallorca y Menorca.

Y por fin así fue el motor de babor del Ranger volvió a rugir con un pedacito del Toftevaag, el barco del proyecto Alnitak; sí si como lo leen, se nos había estropeado el disco de embrague y teníamos verdaderos apuros en localizar un fresador que nos pudiera hacer uno o un taller que nos lo pudiera solucionar y en una visita de Ricardo Sagarminaga, de la Sociedad Espanyola de Cetaceos (SEC) y propietario del Toftevaag a nuestro barco, comentando el problema todos los entendidos se le ocurrió a éste que tenía guardado un motor que era parecido al nuestro y podíamos intentar sacar de

Mi primera semana a bordo del Ranger está siendo una mezcla de emociones; por un lado ir conociendo personalmente a cada miembro de la tripulación me aportan: confortabilidad (me siento como en mi propia casa), admiración (detrás de cada uno de ellos hay muchos conocimientos por adquirir). Por otro lado mis funciones como marinera me brindan la oportunidad de aportar mi granito de arena y sentirme una pieza más necesaria para que funcione la máquina…

Ayer llegaron los técnicos del ROV para preparar todo el equipo y poder empezar con las investigaciones en las aguas del Macizo de Chella, conocido como Seco de Los Olivos.

El ROV es un Robot submarino que nos permitirá filmar los fondos marinos en profundidades a las que es imposible ir con submarinistas. Nuestra idea es trabajar desde la superficie de esta pequeña montaña marina, que está a unos 70-80 metros, hasta los 240 metros.

Hoy ha sido el primer día que hemos usado el ROV, vehículo operado por control remoto, a bordo del Ranger. De camino al sitio de investigación, la mayoría de los miembros de la tripulación estaban sentados en la zona de cocina. Ricardo metió la cabeza en la puerta y gritó “ballenas piloto”. Salí disparada hacia la cubierta. No recuerdo la última vez que me moví tan rápido. Cuando llegué a la parte delantera de la cubierta vi aproximadamente 12 ballenas piloto, que probablemente eran ballenas piloto de aleta larga.

El domingo por la mañana nos despertamos en el mar y empezamos con los preparativos para el día. Sin embargo, debido a algunos problemas con las luces submarinas, la grúa de la parte trasera del barco y el mal tiempo, decidieron volver a puerto para asegurarse de que el barco estaba listo para la llegada de la tripulación del ROV al día siguiente. El ROV es un pequeño mini-submarino que se sumerge sin tripulación y toma fotografías submarinas. Es muy útil para explorar profundidades a las que los buceadores no pueden llegar.

Hay un poco de mar de fondo y el viento sopla del este, pero todavía tenemos buenas condiciones para trabajar. Posiblemente mañana el tiempo sea peor. Tenemos que aprovechar para seguir filmando la vida dentro de la pradera de Cymodocea nodosa. En los 10 metros de profundidad se encuentra el límite superior y los haces de esta planta cada vez están más dispersos. Desde aquí hasta la costa es zona fangosa.

Hoy hemos vuelta a salir de Aguadulce en busca de lechos de agua marina. La primera inmersión fue por la tarde y a bordo del barco hacía mucho calor. Después de que volvieran los buceadores, los demás fuimos a darnos un baño para refrescarnos. La primera sensación al zambullirme en el agua fue refrescante y maravillosa pero a los cinco minutos ya me estaba congelando. Es increíble lo fría que está el agua del océano en cuanto te alejas de la costa, aunque sea en agosto.

Volvimos esta mañana al puerto de Aguadulce tras una dura noche en el mar. Me desperté varias veces y me di cuenta de que estaba botando en la cama.

Hemos pasado el día preparándonos para la siguiente etapa de nuestro viaje. Hemos hecho cosas como lavar ropa, comprar comida y preparar el equipo. Hemos cogido a dos nuevos tripulantes; una marinera llamada Concha y un nuevo cocinero llamado Gabriel.

Comenzamos las inmersiones en la zona que va entre El Plomo y la Punta del Bergantín en fondos de entre 18 y 30 metros. Vamos a combinar un área de arena con pequeños elevaciones de roca con una zona de pared con cuevas. Sobre la zona de arena encontramos algunos rodolitos de maerl pero son escasos. Aquí el Lithothamnion se ha pegado a la roca y cubre algunas zonas.

Durante la noche navegamos hacia el oeste hasta Cabo de Gata. Me sorprendió despertarme esta mañana y darme cuenta de que eran más de las 9 a.m. Subí a trompicones las escaleras y, para mi sorpresa, había dos caras nuevas a bordo. Las dos personas nuevas eran submarinistas que conocen la zona y han hecho de guías hoy. La zona en la que estamos, Cabo de Gata, es una reserva marina con diferentes áreas de gestión. En algunas zonas está prohibido pescar y en otras están prohibidas todas las actividades incluidas las inmersiones.

A primeras horas de la mañana hemos quedado con los responsables de la Reserva Marina de Cabo de Gata para preparar un plan de trabajo. Llegan a bordo a las 09:00 de la mañana e intercambiamos opiniones sobre los mejores sitios de inmersión. Todo son facilidades, además contamos con la ayuda de dos voluntarios que conocen toda esta zona para servirnos de guía durante estos días. José Ramón Chicano y María del Mar Campra embarcan en el Ranger y todos nos dirigimos al primer lugar seleccionado; es la Piedra de los Meros.

Tras un día y medio en el puerto de Aguadulce realizando algunos trabajos en el barco, compras y cambios de tripulación, reiniciamos nuestro trabajo en las costas de Almería. Vamos a seguir con los fondos de praderas marinas que se encuentran en esta zona. Queremos ver su estado de conservación.

¡Hola! Me llamo Elizabeth Griffin y soy una científica marina del departamento de Oceana de Washington DC. El domingo me uní al Ranger en un pequeño puerto del sur de España llamado Aguadulce. Estuvimos en el puerto hasta esta mañana, lo que me ha posibilitado conocer el barco y a la tripulación antes de zarpar. ¡También he conocido al mosquito con el que comparto mi litera! Me he alegrado de tener a Margot aquí, otra científica de nuestro departamento de Washington, para enseñarme lo básico; por ejemplo, el tirar de la cadena en el barco.

Otra vez hemos viajado de noche para aprovechar luego las horas de luz. A las 07:00 de la mañana estamos en el Golfo de Almería frente a Roquetas de mar. Es aquí donde vamos a permanecer algunos días estudiando las praderas marinas. Es un lugar perfecto puesto que en esta zona tenemos tres especies: Posidonia oceanica, Cymodocea nodosa y Zostera marina.

Amanecemos junto a la costa en aguas planas, mansas, cortadas solamente por nuestros patines. De pie en el barco se puede distinguir el fondo aún hasta los quince metros de profundidad, que ayuda a Ricardo en su búsqueda de praderas de fanerógamas.

Tras pasar la noche navegando amanecemos en la costa almeriense del Golfo de Vera. Nos disponemos a trabajar en una pradera de fanerógamas mixtas (Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa). En la primera inmersión nos concentramos en la zona de mayor profundidad (unos 25 metros) donde además hay un bajo interesante. Aquí es terreno de Posidonia oceanica, aunque se ven algunos sargazos comunes (Sargassum vulgare) en las rocas. Tambien esta la bonita alga roja Galaxaura oblongata.

Hoy en la mañana dejamos a los buceadores en la Isla de las Palomas. Yo me quedé en el Ranger donde Carlos me puso la misión de vigilar las burbujas. Cuando buceas tomas aire de la botella que luego expulsas en forma de burbujas que suben y llegan al superficie. Un grupo de cuatro o cinco buceadores emite una fuente de burbujas que se puede distinguir entre las olas. Es un trabajo sencillo mantenerlas a la vista pero como todo en ell mar, puede cambiar. Durante la inmersion pueden separarse en grupos de dos o tres y si sopla el viento, las olas oscurecen el patron de burbujas.

Abandonamos La Manga del Mar Menor de madrugada para tener la oportunidad de llegar con las primeras luces a nuestro siguiente punto de inmersión: La Isla de Las Palomas. Un pequeño islote situado al suroeste de Cartagena y que ha sido declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Pero como suele ocurrir en muchas de las zonas de protección, sólo es la parte emergida la que goza de esta categoría.

Anoche fondeamos a las afueras del Mar Menor y esta mañana pasamos por debajo de un puente y entramos a este mundo aparte. En el aire fresco de la mañana navegamos en aguas verdosas y miles, ni te digo MILLONES, de medusas. Quedamos parados en la proa mirando con boca abierta, mientras pasaban en grupos de cinco, diez, treinta a la vez, en un flujo continuo a ambos lados del patín. Que maravillosas son. Ricardo contó unos 2774 que pasaron entre los patines del catamarán para poder estimar cuantas habrá.

Ayer fue un día de pruebas. Estuvimos analizando la mejor forma de utilizar las cuadriculas, reglas, y demás material que llevamos a bordo para estimar densidades de plantas y algas marinas en los fondos, y comprobar la coordinación de todo el equipo en este proceso. Para ello nos dirigimos a las costas de Altea donde, la ampliación de un puerto deportivo, ha dañado la pradera de Posidonia oceanica y también alguna zona de Cymodocea nodosa.

25 julio.

Por fin y por suerte llegue ayer a Valencia para embarcar en el Ranger. Todavía estamos en puerto y parece que salimos por la tarde. Cada uno esta haciendo su cosa para prepararse, para cuidarse un poco antes de los tiempos en que estaremos más limitados en muchos sentidos. En puerto se lava la ropa, el barco y el cuerpo también. También se aprovecha el mejor acceso y conexiones con tierra, acceso al agua dulce, la posibilidad de conversar por teléfono celular o ir de compras para comida o cigarrillos para los fumadores.

Fangos y arena. Eso es lo que buscamos. Los fondos de sedimentos finos suelen ser los grandes olvidados de la conservaron marina, además de los “sacrificables” cada vez que se habla de instalar un emisario submarino, permitir métodos de pesca de fuerte impacto o cualquier actividad que se considera necesaria pero dañina. Estos “desiertos” marinos no gozan de la atención de los fondos rocosos, las paredes de gorgonias y esponjas, las praderas marinas y otros ecosistemas más agradables a la vista.

Bajo este extraño nombre “Placer de la Barra Alta” se conoce a un pequeño montículo de unos 60-70 metros de altura que se encuentra a muy pocas millas al oeste suroeste de las Islas Columbretes. Se alza sobre un fondo bastante llano a 80 metros y algunos de sus picos llegan a quedarse a solo unos 9 metros de la superficie. No es de gran extensión, pero tiene unos fondos interesantes.

Hemos pasado la noche fondeados en el cráter del volcán que da origen a Isla Grossa. Durante toda la noche, las pardelas nos han “amenizado” con su llanto: ese sonido que emiten que se asemeja a un bebe llorando. Por suerte, durante la noche la temperatura ha sido mas agradable y nos ha permitido quitarnos de encima el calorazo que hemos sufrió durante todo el día.

Tras abandonar Torredembarra por la noche, al hacerse de día vemos como a nuestro alrededor pasan algunos barcos, incluyendo cruceros, cargueros, etc. Y al fondo distinguimos un arrastrero. Estará a unas dos millas. Al llegar a la zona, vemos como sobre la superficie del mar hay decenas de peces muertos, en su mayoría bogas (Boops boops), muy posiblemente parte de los habituales descartes de estos pesqueros. Hemos recogido algunos con el salabre para poder identificarlos y ver su estado. Muchos de ellos están dañados o reventados.

La grúa de cubierta que se va a instalar en los próximos días en Rosas, Cataluña, permitirá que muchas de las operaciones que se llevan a cabo actualmente sean más eficaces y abre nuevas posibilidades. Ahora mismo es un jaleo meter y sacar del agua a los buceadores y su equipo, y no demasiado seguro para el delicado equipo de cámaras.

Mi primera semana a bordo del Ranger la pasé realizando diferentes trabajos en las aguas costeras de Cagliari. Estos trabajos incluían varias inmersiones para documentar la vida marina y patrullar el sur de Cerdeña a lo largo de la curva de 1.000 metros de profundidad para vigilar las operaciones de pesca ilegal de redes de deriva. Este diario relata nuestra travesía por el Mediterráneo occidental, desde Cagliari hasta Rosas (España), un viaje de algo más de 330 millas en mar abierto.

Las aguas de Cerdeña nos revelan un poco más de sus maravillas.

Hoy, salimos temprano del puerto de Cagliari, rumbo al Sureste, en busca de un bajo que nos llamo la atención por su posición aislada y situación dentro de una zona protegida, el bajo de Secca di Calerina.

Las nuevas caras que se embarcaban en el Ranger la noche del 29, no eran tan nuevas, excepto una. La primera `hornada` de nuevos tripulantes tenía sabor a reencuentro: Maribel López, compañera de la oficina europea, Jorge Candan y Pilar Barros, videocámara submarino y su apoyo bajo el agua y… Miguel Bose volvían con nosotros!! La nueva cara para nuestro catamarán llegaba de más lejos.

Hace escasos días que dejamos atrás, nuestra fructífera etapa por tierras sicilianas en busca de rederos ilegales. Hoy dábamos paso a una nueva andadura, esta vez en la isla de San Antioco, en Cerdeña.

Mientras el resto de la tripulación se dispone a realizar las tareas cotidianas en el Ranger, una expedición compuesta por Xavier Pastor, Olimpia García, Juan Cuetos y un servidor, partimos hacia algunos puertos donde el año pasado había una notable presencia de éstos.

Mi compañero de viaje Nuño Ramos (capitán en la Expedición Transoceánica 2005) y yo llegamos a Cagliari y nos dirigimos al Ranger, que estaba atracado en el puerto de San Telmo. Como habíamos predecido, en cuanto pusimos el pie en el ansiado Ranger, sus motores empezaron a rugir y nuestros colegas tripulantes, con el estomago lleno, nos recibieron con los brazos abiertos para después soltar amarras y poner rumbo en busca de mas rederos de deriva ilegales.

El 24 de junio navegamos sin incidentes hacia Cagliari, en la Isla de Cerdeña. Por el camino nos visitan unos delfines listados y avistamos algunas tortugas bobas que se sumergían cuando notaban que andábamos cerca. El mar sigue en calma y se nota ya que el verano ha entrado pisando fuerte este año. Aprieta el calor.

Hoy ha sido un día muy, muy tranquilo de navegación. Después de nuestras últimas aventuras a la “busca y captura” de rederos ilegales con gran éxito, el tener una mañana sin barcos persiguiéndonos, pescadores llamándonos cosas poco decorosas en el idioma de los emperadores romanos o tirándonos pescados, resulta algo monótona. Es que las guardias eran mucho más entretenidas cuando había que estar pendientes de que no nos abordaran.

En el turno de guardia de las 4 de la mañana, Soledad , Albert y Juan han avistado un nuevo redero de deriva cobrando redes e inmediatamente han avisado a Xavier Pastor, Carlos Pérez y Quique Talledo, para proceder a la identificación, registro gráfico, y posterior denuncia a la Guardia Costera.

Esta mañana Soledad Esnaola me ha despertado a las 5:30 de la mañana con una sola palabra:”rederos”. Por suerte y por desgracia por fin podría observar de primera mano, uno de los artes de pesca ilegales más dañinos, y comprobar que es posible que a pesar de las prohibiciones, se desarrolle con total impunidad.

Son las 5,30 horas de la madrugada cuando mis compañeros Sole y Juan me despiertan y me informan de que hay un redero ilegal cerca.

Aún dormido, apaño mi cámara de video para documentar el momento, unas 3 horas, en las que se recogen varios kilómetros de redes.

Pudimos observar toda la tripulación como en la denominada "cortina de la muerte"aparecían 5 peces espada, 2 peces luna y algún que otro carángido.

Ayer zarpamos de Agrópoli rumbo Sur para observar la actividad pesquera a partir de la cota de los mil metros y utilizar el software Olex, instalado este año en el barco, para cartografiar un monte submarino en el que las isobatas (líneas que unen los puntos de igual profundidad) caen de 1200 a 70.

Mientras Xavier, Juan, y Quique se dirigían hacia el Sur, Eduardo de Ana y yo salimos a mediodía hacia el Norte para inspeccionar los puertos de la isla de Ischia, donde la Expedición del 2005 ya constató la presencia de rederos de deriva.

Nuestra ruta inicial consistía en recorrer los principales puertos pesqueros de la Isla, Ischia, Cassamicciola y Forio y documentar gráficamente la presencia de estos barcos.

Esta vez tampoco ha habido suerte. A pesar de que ya nos imaginábamos que no encontraríamos mucha actividad de rederos esta noche, da rabia ver que teníamos razón. Es casi luna llena, y nuestro único satélite ilumina las aguas como el mejor de los focos. Tal vez esta sea el motivo por el cual los rederos no salen a faenar. Demasiada claridad.

De vuelta al Ranger. Doce meses después de desembarcar en Lagos tras casi medio año navegando por medio mundo, regreso. Creo que durante este tiempo el barco se ha hecho más grande y elegante. Todo está más limpio y ordenado; cada cosa en su sitio, todo estibado, “casi” nada fuera de lugar. Parece otro.

¡Inolvidable y fascinante experiencia encontrarme con el Ranger de Oceana….!

Una imprescindible oportunidad que me han ofrecido Domitilla y Marevivo y que me han ofrecido la posibilidad de conocer a gente fantástica, amable, sencilla y espléndida como las costas italianas que hemos atravesado: tres breves pero intensos días de navegación que nos han conducido desde el puerto romano de Ostia, pasando por la isla de Ponza, hasta llegar al puerto de Nápoles donde, por desgracia, ha finalizado mi aventura.

Bueno, este es mi último día a bordo del Ranger antes de volver a la oficina de Oceana en Bruselas (Bélgica). Hoy, igual que el año pasado, se hace difícil dejar el Ranger después de tres semanas de convivencia y trabajo con un gran equipo de expertos, cada uno de ellos dedicado en cuerpo y alma a proteger el entorno marino.

Ayer embarcamos cinco nuevos tripulantes; Soledad Esnaola que ya navegó a bordo del Oceana Ranger durante el año pasado y que reemplazará durante un tiempo a Pilar Barros; Juan Cuetos, reemplazo de Houssine Kaddachi, Enrique Talledo que ocupará el lugar de Jorge Candan durante este mes de junio; Jose Peñalver que también navegó en la Expedición de 2005 y ocupará el puesto de Alfredo Sagasti en la cocina y finalmente quien os escribe, sustituyendo a Julie Cator en el puesto de comunicación.

El día ha comenzado muy pronto. Aunque estoy rebajado del servicio de guardias, he acompañado al capitán las primeras dos horas: de 00.00 a 02.00. Nuestro lugar de fondeo en Cala Galera, resguardado del noroeste por el Promontorio Artgentario hacia conveniente establecerlas. El viento ha soplado con fuerza siete de esa dirección, hace solo unas horas.

Los buceadores han tenido su última inmersión en la zona de Elba y han salido contentísimos con la visibilidad que había y todo lo que han podido documentar en esta área.

Como adelantó Pilar en el diario de su cumpleaños, Miguel Bosé nos ha acompañado durante esta semana y mañana toma el avión de vuelta a Madrid.

El día amanece soleado en Elba, cielo azul sobre Portoferraio. En el Ranger amanecemos poco a poco impulsados por una lata verde de galletas surtidas corsas para desayunar. Y es que hoy es mi cumpleaños. Este día siempre ha provocado en mi una alegría especial y que en esta ocasión sean ya 37 no me preocupa lo suficiente como para disminuirla, en realidad no me preocupa lo más mínimo. Pero si a todo esto le añadimos el regalo de poder compartir esta campaña en el Ranger con estos entrañables compañeros, se puede decir que el día ha comenzado de forma redonda.

Era ya medianoche cuando abandonamos lentamente el puerto de Bastia. Estaba lloviznando y soplaba un viento helado. Yo tenía guardia en cubierta hasta las cuatro, así que me abrigue todo lo que pude con ropas impermeables y me puse el chaleco salvavidas. Me costaba trabajo mantenerme en pie. Durante una guardia hay que estar siempre alerta y explorar el horizonte en busca de barcos y otros posibles obstáculos. A pesar del ruido de los motores, del sonido de las olas al estrellarse contra el barco y del viento y la lluvia en mi rostro, la cubierta está sorprendentemente tranquila.

Otra vez aquí para añadir algunas notas al diario de a bordo. Hasta ahora hemos recibido un extraordinario apoyo de los buceadores locales. La comunidad de buceo siempre se ha implicado mucho en la protección del mundo submarino y está más que dispuesta a contribuir a nuestra causa.

En Portofino, los técnicos de buceo nos facilitaron muchísimo la exploración de distintas zonas.

Después de una semana fondeados en el puerto de Santa Margherita y teniendo que ir en la zodiac hasta la costa, ahora estamos en Bastia amarrados al embarcadero. Por fin tenemos a nuestro alcance unas buenas duchas donde refrescarnos y lavarnos, sin tener que usar la improvisada ducha de agua fría en la cubierta del Ranger. También tenemos acceso al agua corriente, lo que significa que podemos dedicarnos a limpiar. El Ranger está ahora reluciente, tanto por dentro como por fuera.

After a week documenting corals and ocean habitat in Portofino, Italy, the Ranger departed for Corsica. A majority of the crew, including myself, was taking a break ashore to get some authentic Italian pizza in Santa Margherita. As we sat down to order, with menus in hand, we received a phone call from Carlos. The weather was turning for the worst and we needed to get back to the boat, or the zodiac would not be able to pick us up at all.

La exploración de los mejores puntos de inmersión del Mediterráneo, con especial atención en la ecología y la protección marina. ¿Qué mejor descripción del trabajo? Esta es nuestra rutina diaria a bordo del Oceana Ranger como buzos, y debo decir, buzos muy afortunados… Nos llevó un par de días conocernos unos a otros en tierra y luego bajo el agua pero, aunque vengamos de ambientes diferentes, el espíritu submarino está ahí…

Ha amanecido temprano en la bahía de St. Margarita. Las primeras luces han llegado alrededor de las cinco treinta de la mañana y me he levantado a las seis y cuarto para preparar el café y el desayuno de la tripulación: cereales, queso, mermelada, y pan junto con zumo de frutas, era lo previsto. Poco a poco, la tripulación se ha ido incorporando a las tareas habituales y a las ocho ya se habían iniciado las operaciones del día.

I arrived from Brussels and joined the rest of the crew of the Ranger in Santa Margherita in Northern Italy, our base this week to explore and document the Portofino Marine Park. I am looking forward to another week on board, after my great experience last year during the turtle tagging campaign.

Llegué de Bruselas y me uní al resto de la tripulación del Ranger en Santa Margherita, en el norte de Italia, nuestra base de esta semana para explorar y documentar el Parque Marino de Portofino. Estoy deseando pasar otra semana a bordo, tras mi gran experiencia del año pasado durante la campaña de marcado de tortugas.

Hoy no escribo este diario desde el Ranger, sino desde Bruselas. Mientras la tripulación del Ranger bucea en las aguas de Córcega, yo me encuentro en mi hábitat natural con otros miembros de Oceana Europa, celebrando una reunión del Consejo de Oceana. Nuestra delegación aquí es relativamente nueva y ésta es la primera visita a Bruselas para el Consejo y muchos de sus miembros, así que he tenido el placer de explicarles personalmente en qué consiste el trabajo que realiza la oficina de Oceana Europa ante las instituciones europeas.

Estamos fondeados frente al puerto de L’Ille Rousse en el norte de Córcega y no hay manera de asomar la nariz a cubierta sin que se nos vuele el peluquín. Desde esta madrugada, brinco de la litera por medio para variar, tenemos el bonito julepe de rachas de 80 kilómetros por hora y por fortuna vienen del SW con lo que nuestro fondeo nos da buen resguardo frente a la ola. Hoy hemos tenido que suspender los buceos programados por ser imposible dar la seguridad con la neumática a los buceadores. Con este viento la neumática es ingobernable y el accidente prácticamente seguro.

Alcanzamos la costa de Córcega. La prueba del día era usar por primera vez nuestro equipo de sonda tridimensional para barrer un fondo de trabajo y obtener un gráfico de su relieve. La verdad es que nos ha dejado boquiabiertos ver cómo pasada tras pasada el fondo se iba convirtiendo en una imagen en relieve y que nuestro equipo nos permite ver su estructura desde distintos ángulos, simulando una cámara submarina. Es como tener la capacidad de “cortar un trozo de tarta de fondo de océano y servirla en la mesa”. Estamos encantados con la maquinita.

 El día 7continuamos nuestra navegación hacia aquí, después de nuestra experiencia con los fantásticos tiburones peregrino. El mar estuvo calmo y solo cabe reseñar un par de peces luna en superficie, como acostumbran, que esperaron convenientemente a que tuviésemos todos los equipos puestos y listos para ir a filmarlos antes de decidir desapareces aguas adentro. Gajes del oficio.

Hoy me han machacado una hora de sueño, menos mal, si no lo hacen me como sus higadillos en adobo. Mi guardia es de ocho a doce pero a las siete de la mañana he brincado de la cama con las legañas todavía puestas. Que tripa se les ha roto a estos “pelaos”!  Bueno, ni mas ni menos que un grupo de entre tres y cinco tiburones peregrinos (Cetorhinus maximus) alimentándose tranquilamente sin la menor preocupación, pegaditos al Ranger.

Por causa del mal tiempo (mucho viento...), el capitán Jordi decidió quedarse un día más; hoy desayunamos bien, unos cafés con leche y croissants en el puerto de Torredembarra.

El primer oficial del barco, Carlos Pérez nos dio el briefing por la mañana para definir las tareas de cada uno y escuchar las necesidades de toda la tripulación. Después, fue a comprar los últimos efectos necesarios a bordo.

A continuación:

La tripulación