Expediciones | Oceana Europe
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2016: Expedición LIFE BaĦAR

Presentación de Fotos

Diarios

Fin

Último día de campaña, ¿qué le vamos a hacer? He intentado que nos quedemos un mes más, pero me dicen que es imposible. ¡No tienen corazón! 30 inmersiones de buceo, con Carlos y Enrique a las cámaras, Juan como jefe de buzos I, Aaron como jefe de buzos II y Cris, la cocinera que se convierte en buceadora (o era al revés?). 112 inmersiones de ROV (sí, 112!) con Albert a los mandos del ROV y David a los copimandos del ROV (enhorabuena al equipo de ROV, verdad David?) y 60 muestras de distintos especímenes.

Hasta hace pocos años, los diarios los escribíamos casi exclusivamente, los científicos a bordo. Como es de suponer, nos centrábamos en las inmersiones de ROV o buceos realizadas, especies y hábitats documentados, avistamientos de cetáceos, aves, tortugas y basuras en superficie. De vez en cuando, algún compañero se ofrecía a escribir y te daba un descanso y un nuevo punto de vista de la campaña. Quizá un técnico de ROV, buceadores o el cocinero o cocinera. Ahora y desde hace relativamente poco, esta modalidad se ha tomado por norma y todo el mundo a bordo escribe diarios.

Hola de nuevo, quiero aprovechar éste -mi último diario de esta expedición- a explicar el porqué de tanto esfuerzo humano y económico, con ilusión y plena dedicación de todos nosotros. Os preguntaréis para qué se crean las AMPs y si merece la pena su creación. Yo en su día también me lo  pregunté... A lo largo de muchos años, he podido conocer de primera mano, numerosos espacios protegidos, y puedo afirmar que no simplemente es que sean buenos, sino que hoy en día son necesarios e imprescindibles.

Después de diez días de embarque en el Ranger, sólo puedo decir que está siendo una maravillosa experiencia el compartir mis horas de trabajo como de descanso con toda la tripulación. El trabajo, el Ranger, la gente, vamos que todo…. Geniaaaallll!!!!

El mar y el cielo bien podrían ser las dos mitades de una misma esfera. Y nosotros, gente de mar, estamos acostumbrados a surcar la a veces impredecible superficie que los separa. En esta campaña he aprendido un poco a observar la parte de la esfera que no podemos ver simplemente con nuestros ojos. Y es sorprendente las similitudes (y obviamente también las diferencias) entre ambas mitades. Pero yo hoy os voy a hablar de la mitad que podemos ver simplemente levantando los ojos, y con ello observar su fauna que son las nubes.

Los días van pasando y el fin de la campaña se acerca. Queda poco menos de una semana pero hay que calmar las ganas por volver a casa, los accidentes llegan cuando uno baja la guardia. Si algo me ha enseñado la navegación de altura y las pasadas campañas es a empezar y acabar al mismo ritmo. A veces conozco gente que lo da todo el primer día de una travesía, suelen ser víctimas del cansancio del mar y pronto quedan derrotados, sobre todo con mal tiempo. De las regatas aprendí que hay que tener la mente despejada para que todo salga en el mínimo tiempo posible y llevarse la victoria.

Esta pasada noche he podido contemplar con pasmo una hermosa escena que parecía sacada de una película romántica: una gigantesca luna roja alzándose con Malta como telón de fondo, acompañada de fuegos artificiales chisporroteando en ambos extremos de la isla. El Ranger por la noche parece un hotel de 5 millones de estrellas: el espectáculo de la Vía Láctea y de las estrellas fugaces sobre el mar te corta la respiración. Pero, ¿se trataba solo de la calma que antecede a la tormenta?

Aún se aprecia la humedad de la noche absorbida por los acantilados de Dwejra; verdes, imponentes, precipitándose en un mar en calma; se presentan como un regalo a la vista después de tanta tierra castigada por el sol de verano. Nos olvidamos del Ranger, y saltamos al agua con una moneda bajo la lengua como pago para el barquero que nos ha de abrir la puerta al inframundo; una ruta inesperada e increíble por una grieta sin fin, de techo en bóveda y paredes desplomadas que reposan en un lejano fondo de fina arena blanca.

Mar en calma, calor, pero no bochorno, y dos buceos en busca de cuevas. Creo que la mayor parte del personal de la expedición firmaría que todos los días fueran así. La primera inmersión normalita, pero la segunda ha estado curiosa: al intentar pasar un cabo al poco de comenzar, la corriente ha ido en aumento hasta que prácticamente no avanzábamos a pesar de que aleteábamos con decisión para ayudar al torpedo eléctrico que nos remolca bajo el agua. Tuvimos que descender hasta los -30m para poder remontar siguiendo el tortuoso relieve del fondo.

Este es mi último diario y la verdad es que hoy es un día normalito.

La marinería al complete trabaja enganchada a un cordón amarillo al que hacen llamar “umbilical” (puag!).

El capitán pestañea enérgicamente  intentando borrar de sus pupilas el dibujo del plotter y mantener recto a rumbo y a velocidad constante el Ranger, con frases como “Sur, Sureste 02, 01” sobrevive a base de estiramientos y clases de francés para psicópatas.

Rubén con sus 2 arriba, 3 abajo, a fulllllllll!!!!!!, power ball y Mentas Poleo. Raro raro…

Por fin vemos, nos vista alguien fuera de la rutina, un barco militar. A media inmersión, una inmersión emocionante, de esas que ejercen la mente, hablando claro pensando en lo que encontrarás que nunca llega, porque es fango, fango, fango y barro!

Hoy es mi primera jornada completa en alta mar, así como mi turno de escribir el diario. He subido a bordo del Ranger con gran excitación y expectativas: ¡comienza la aventura! Aunque formo parte integrante de la tripulación, como marinera de agua dulce que soy me limito principalmente a observar y a aprender cómo comportarme y moverme a bordo sin golpearme la cabeza cada dos por tres.

Ya quedan pocos días a bordo del Ranger .El día 23 de este mes acabo la campaña en Malta para ir a la campaña en Mar del Norte. Hoy ha llegado Aaron, el Nuevo compañero que asumirá la responsabilidad del buceo a bordo. La profesionalidad y las ganas de trabajar hacen que el traspaso de las funciones sean fáciles y rápidas.

Solo me queda despedirme de este diario que escribo ahora mismo voluntariamente y sin ningún tipo de presión por parte de la campaigner, y desear todo lo mejor a los compañeros con los que he pasado tantas cosas estos dos meses.

Protagonista de sueños imposibles, de inmenso espacio teñido de azul, ese es el Océano. Una gran masa de agua salada con infinitas propiedades. Tan gélida como -2ºC en los polos o tan caliente como los 35ºC en aguas tropicales, profundamente poderosa con olas de más de 25 m o calmada como en un pequeño estanque lagunar. Cuesta creer que durante la última glaciación -hace 14.000 años- el nivel del mar estaba unos 120 metros más abajo.

Hoy en mi diario quiero hablar del viaje paralelo que he vivido leyendo “Veinte mil leguas de viaje submarino”  la novela de Julio Verne que,  ya en 1870 describía con bastante fidelidad la naturaleza y geografía de las profundidades marinas.  El capitán Nemo y su tripulación navegan  a bordo del submarino Nautilus, donde a  través de los fanales del salón,  un tripulante naturalista motivado va descubriendo y describiendo con agilidad y carisma los ecosistemas y las especies asociadas.

Hoy es Domingo, las playas estarán abarrotadas de gente refrescándose en el mar, chapoteando en la orilla y degustando cervecitas.  Pero no todo es así, existe también en tierra firme el atasco a la playa, las medusas y las insolaciones. Pero más lejos de todo eso sobrevive una especie de humanos que se dedica a convivir dentro de una caja de aluminio, intentando refrescarse intercalando cubazos de agua salada con exposiciones suicidas delante de los ventiladores. Y que contaros de la humedad esta es bastante mayor a la temperatura ambiente.

¡Hoy sí que se ha portado la campaigner! ¡Diario en día de buceo! Esto de compartir 20m2 a lo largo de 45 días le ha debido ablandar el corazón. Y no solo he buceado: por la mañana he ido a la compra con La Gran Cocinera Cristi y por la tarde hemos hecho ROV. Como ya no quedaba más día, el buceo ha sido nocturno y nos hemos dejado los ojos buscando pequeños animalitos en un fondo de posidonia y algas.

Hoy hemos dormido al pairo, muy cerca de un fondeadero inmenso de barcos gigantes. De noche, además de la luz de las estrellas, las luces de los barcos parecen ciudades en medio de la nada. El buen tiempo acompaña y mi primera noche en estas circunstancias la paso con éxito. A las siete, un desayuno rico y variado para coger fuerzas,  y nos ponemos rumbo al primer punto de inmersión de ROV. Marineros, técnicos de ROV, oficial, capitán y campaigner, van todos a una para que la maniobra sea un éxito, una y otra vez…hasta llegar a siete. Inmersiones iguales pero diferentes.

Ya hemos pasado el ecuador de la campaña y aquí seguimos con las mismas ganas y fuerzas que del primer día. Hoy, sol fuera, muchísimo calor y mar algo revuelto. Pero al Ranger y su tripulación no les para nadie ni nada para seguir adelante con esta emocionante expedición...Así que todo perfecto para volver a echar el ROV al agua, sumergirse y explorar el fondo.

Lo bueno de ser tantos a bordo, donde cada uno es especialista en su materia, es la cantidad de cosas que puedes llegar a aprender.

Navegación, ROV, mecánica, biología marina , foto y video , buceo , cocina . ¡A bordo del Ranger el aprendizaje nunca acaba!

Hoy ha sido un gran día de avistamientos, tanto en superficie como en profundidad. Estamos en una zona alejada de la costa, estudiando unas paredes rocosas que descienden desde 300 m hasta más de 700 m de profundidad. Buscamos corales y otras especies que habitan estos arrecifes y, realmente, estamos teniendo buena suerte con los hallazgos. Hoy hemos realizado dos inmersiones de ROV, descubriendo una de las repisas de coral blanco vivo más impresionantes de las observadas hasta hoy en estas aguas.

Van pasando las semanas y día tras día se suceden las vivencias y sensaciones que a cada uno de nosotros nos enriquecen con nuevos conocimientos. Hemos sido testigos entre otras cosas, del nadar acompasado de las medusas, del “volar” elegante de algunas rayas o del preciso momento en el que eclosionan de los huevos las sepias. Me reafirmo en pensar que este mar con una profundidad media de 1.500 m, alberga una gran biodiversidad, a pesar de ser uno de los más castigados.

Las horas de ROV en cubierta son largas y uno tiene que buscar algo que hacer sin dejar de estar pendiente a lo importante, ya sea a los mosquetones, lastre, winche o los mandos del Ranger. Este año hemos coincidido unos cuantos locos por el ejercicio a bordo y esto ha hecho que, en determinados momentos de calma relativa, el Ranger parezca un gimnasio flotante. Hay que inventarse ejercicios en los que, en menos de dos segundos, se esté de nuevo en el puesto de trabajo, no hay que olvidar que manejamos material muy delicado y cualquier error puede resultar fatal.

Hoy continuamos muestreando la zona de fondeadero de grandes buques al este de la isla de Malta. A pesar de los grandes impactos que recibe, la biocenosis se abre camino, creando ricos fondos de agregaciones de algas calcáreas, algas verdes y pardas y, en ocasiones, fango bastante estructurado y con alta presencia de algunas especies protegidas. Aun así, se aprecian también los impactos que generan las anclas de estos enormes buques (cargueros, gaseros, remolcadores, etc.), destruyendo estos frágiles hábitats. Filmar esto es imprescindible para ponerle remedio.

Estamos en Marsaskala fondeados. Hoy trabajaremos en la zona de fondeo de cargueros, que existe frente a este lugar. Es una zona bastante tocada por el efecto de anclas y el bunkering. Pero aun así, se encuentran zonas muy interesantes. Y tanto... La última de la tarde especialmente. El ROV capta una forma inusual a un costado, el sonar dibuja un cuadrado muy grande. Los pilotos del ROV toman esa dirección y el capitán, trata de seguir el mismo rumbo, para poder tomar imágenes de lo que allí se encuentre.

Lo digo porque hemos pasado dos días parados. Y no por mal tiempo. Enganchamos un cabo de plástico de los que usan los pesqueros y rompimos una pieza del motor.

Así que tuvimos que volver a puerto y repararlo. Que esto pase es una cuestión de probabilidades. El problema es que estas han aumentado de una manera alarmante. Es casi increíble la cantidad de restos de cabos y redes que se encuentran a la deriva, con el peligro que esto conlleva para la navegación. Por no comentar la cantidad de líneas de pesca enredados en los arrecifes de coral que estamos filmando con el ROV.

Esta mañana ha comenzado con un sentimiento de expectación, con todo el mundo a bordo ansioso por ver arreglado el motor roto del Ranger y volver a trabajar en el mar. Ayer, el capitán consiguió la pieza de repuesto que necesitábamos (tras toda una aventura en un pueblecito de la isla de Malta), pero teníamos que ver si encajaba y, una vez puesta, volver a tener el Ranger en marcha de nuevo.

Se dice, se comenta, se oye un rumor que hoy se hará un buceo desde costa. Por motivos técnicos del barco no podemos salir, así que alquilamos un coche y ponemos rumbo ( más bien neumáticos en la carretera) a la zona norte de la isla a realizar la inmersión en una cueva que habíamos visto anteriormente.

La mar estaba rizada y el acceso a la cueva se hace un poco complicado, pero nada más lejos que un buceo (como yo he aprendido) de infantería, rápido y agil.

Cuando todo iba a pedir de boca, ROV arriba, ROV abajo, fondos rocosos, peces, tiburones, esponjas y coral. Ya estaba el ritmo cogido, iba todo rodado, hasta que de golpe se oye “Cabo en el agua!”. Creímos que no había sido nada, nuestro Ranger lo aguanta todo!, pero no, a media inmersión, el cabo seguía con nosotros, no lo vimos, pero se enredó en la hélice y quedamos tocados.

Contra todo pronóstico, al menos los míos, La campaigner me ha dicho que me toca hacer el diario un día en el que hemos trabajado con normalidad. A ver de qué me quejo yo ahora. En fin, que el mar mejoró respecto al viernes, que el ROV hizo tres inmersiones sin novedad y que incluso obtuvimos una muestra de una bonita estrella de mar cuya identidad está pendiente de confirmar. Hasta tuvimos una bonita puesta de sol y, previsiblemente, dormiremos como angelitos acunados por los motores del Ranger mientras este hace una batimetría nocturna de la zona prevista para mañana.

Somos catorce personas a bordo y es importante encontrar un momento para desconectar, aquí en Gozo una buena parte de la tripulación encuentra su momento en el deporte. Ir a correr y/o a nadar antes de empezar la jornada los días que dormimos en puerto; y gimnasia usando unas gomas que permiten una infinidad de ejercicios diferentes en cualquier tiempo muerto durante la travesía o estancia en el mar son la manera de mantenerse en forma y desconectar.

Hoy  ha sido día de visitas en el Ranger, visitas que vienen, que van, que sorprenden, que se desean… Esta mañana como visita desconcertante, a la voz de: “Kike! un pájaro extraño en proa!” un ave enorme de colores marrones se cruzó delante nuestro, una garza imperial, Ardea purpurea, propia de lagos y humedales dulces, había decidido aventurarse mar adentro.

Somos, normalmente, 13 personas a bordo, así que escribiremos unos cuatro diarios cada uno a lo largo de los dos meses que dura la expedición. Suficiente para ir contando cosillas desde tantos puntos de vista distintos. Por mi parte, en mi anterior diario hice un resumen de lo que llevamos andado. No en millas, sino en inmersiones realizadas, en productividad de la campaña.

A 10 millas de la costa de Gozo, con el ROV a algo más de 500 metros de profundidad. Sentado en la proa del Ranger y observando el horizonte, así doy comienzo a este diario. Un pequeño descanso, entre horas destinadas a poner nombre a los cientos de videos grabados estos días. Y es que, aún tengo frescos los recuerdos de la inmersión de ayer -Una de las más bellas de cuantas he realizado en este bello mar.

Todos los métodos de investigación conllevan un cierto impacto sobre el medio que es asumido por el investigador. Aunque es prácticamente imposible no ejercer ningún daño­­ - levantando sedimentos o atropellando algún coral- el muestreo que hacemos con ROV es el menos intrusivo que existe para estudiar las profundidades. Aun así, en ocasiones no es suficiente con una imagen para distinguir una cierta especie, ya que se diferencian unas de otras en pequeños detalles como en la forma de alguna espícula o en los pólipos invaginados.

El día en cubierta evoluciona como evoluciona la mar. Esta mañana aun arrastraba la mar de fondo de estos últimos días, con olas grandes, lentas y revoltosas para la maniobra del ROV.  Según ha evolucionado el día, ha ido calmando… al igual que nuestras energías y, durante los últimos momentos de la inmersión de la tarde, con el sol cerca del ocaso, la mar se mostraba plana, serena, gris y suave, ya está acabando el día y ya se ha alejado el mal tiempo.

Bueno, hoy toca escribir otra entradita para el diario de a bordo.

Una pequeña referencia sobre supersticiones.  Antiguamente, y no tan antiguamente, y sobre todo por falta de información y conocimiento casi toda la gente con profesiones íntimamente relacionadas con la naturaleza tendían a ser supersticiosos para dar respuesta o controlar los caprichos  de esta.

“El que no entienda que un barco es un ser vivo, no sabrá nada de barcos ni de la mar”

Gran frase de un gran navegante como Moitessier que resume perfectamente lo que sentimos muchos de los que vivimos por y para los barcos, algo que a su vez nunca podrá entender ningún “terrestre”. Aunque el Ranger sólo toca el agua para las campañas yo tengo la gran suerte de compartir con él muchos momentos, buenos y malos, durante los meses de varadero, la mejor oportunidad de conocer un barco desde la quilla a la perilla.

Soy Jorge Blanco, analista GIS de Oceana. El mal tiempo nos obliga a pasar el día en puerto de nuevo, por lo que aprovechamos la mañana en tareas de “oficina”. En mi caso, trabajando en los resultados de la reunión de coordinación de la MultiBeam que tuvo lugar ayer en La Valeta. Pero… ¿Qué es una MultiBeam? Es el proceso por el cual vamos a obtener una “imagen” en alta resolución del fondo marino. Es decir, vamos a saber exactamente la batimetría y el sustrato de todas las zonas de estudio, lo que nos ayudará a buscar los mejores lugares para hacer inmersiones.

Hoy después de 2 días de mal tiempo, retamos al viento y decidimos partir  hacia el norte de la isla de Gozo a realizar las inmersiones de buceo en busca de bancos de arena. No os había contado que además de cocinar  también acompaño al videógrafo Enrique Talledo, un gran profesional y mejor persona con el que tengo el honor de bucear, acompañándolo ahí donde quiera ir, ahí donde su vista apunta y la cámara dispara.  ¡GRACIAS KIKE por confiar en mí!

Aquí me uno a la campaña de Oceana Malta 2016 como parte del equipo de ROV.

Después de un par de días de tener el ROV en cubierta para llevar a cabo unas reparaciones en el umbilical, una de las partes más importantes de nuestro pequeño robot. Llegó el momento de las pruebas de agua. Pre-Dive checks en cubierta como de habitual para comprobar el correcto funcionamiento del ROV antes de la inmersión…todo listo…y ROV al agua!!!

Nuestro pequeño robot respondió perfectamente a todos sus comandos; hélices, brazo hidráulico, luces y acción!!

Hay poco que contar cuando el viento te mantiene en puerto todo el día. Antes de mediodía ya he terminado el trabajo atrasado de clasificación de imágenes, realizado las copias de seguridad y me he dado un baño en el mar aprovechando que el viento ha arrastrado hacia alta mar al ejército de medusas que había en la costa. Algo bueno tenía que tener el viento. Para ser sinceros, que haya podido ver el primer partido de España en la Eurocopa también ha sido cortesía suya.

Hoy pusimos rumbo a los espectaculares acantilados del norte de la isla. Soltamos amarras del puerto relativamente tarde… la hora justa para ser conscientes del movimiento típico mediterráneo de barquitas, veleros, lanchas a todo gas  con inconscientes al mando… Es más, al pasar por la pequeña isla de Comino, pudimos intuir la aglomeración de barcas en las pequeñas calas, incluso yates abarloados unos a otros casi encajados en el trocito de costa, y me pregunto… ¿Qué placer se puede encontrar en una aglomeración tal?

Bueno, tratándose hoy de un día de no salir a la mar (por problemas técnicos inevitables en este tipo de campañas) haremos resumen de lo que llevamos de campaña hasta hoy. Nos encontramos a punto de alcanzar el primer cuarto de la duración total de la campaña, exactamente un 23,8%, ¡parece mentira! Aquí algunos ya comentan que parece que llevemos un año embarcados (14 personas viviendo juntas en el equivalente a un pequeño apartamento  no es fácil) pero a mí, personalmente, me parece que acabamos de empezar.

Recién incorporada a la expedición de Malta, hoy zarpamos hacia una de las zonas de investigación más alejadas, donde nos disponemos a pasar los próximos 3 días. Las condiciones meteorológicas y el estado del mar hacen que sea un día óptimo para una navegación de 4 horas hasta llegar al primer punto de muestreo.

Llevaba dos años echando de menos algo. Cuando contaba, siempre saltaba del número 7 al 9… el 8 había dejado un vacío en mí. He de decir que también me suena muy bien la palabra “ocho” y sus rimas… pinocho, bizcocho, mocho… Pero un día me llamaron mis amigos de Oceana para embarcar en el Ranger de nuevo y, cuando pisé la cubierta y lo tan resplandeciente y amarillo pensé:

”Ahí está, pedazo de ocho del umbilical, ya he encontrado qué es lo que me faltaba”.

Desde el punto de vista del patrón, y este es mi rol a bordo, es un día tranquilo. Al menos en cuanto a la atención requerida a los mandos. Y además también hemos navegada un poco a vela (y más rápido a lo que navegamos a motor), cosa que no hacíamos desde la travesía desde Barcelona a Ragusa, Sicilia.

Hola a todos, soy Rubén, oficial del Ranger. El día a día del personal de cubierta comienza temprano. Baldeo general, llenado de depósitos de agua, varios check y a largar amarras. Las navegaciones hasta los puntos de trabajo se utilizan para descansar, charlar o simplemente observar la mar y las nubes. Estamos teniendo suerte con la “meteo” aunque me esperaba menos lluvia, está lloviendo casi cada día desde hace una semana. En cubierta se sufre bastante con el sol pero cuando se nubla y arrecia el viento fresco se le echa de menos, no nos conformamos con nada.

Hoy hemos pasado de estar en una zona rocosa con la cubierta más densa de corales que hayamos visto en todas las inmersiones a realizar la siguiente inmersión en un fondo arenoso sin apenas vida. Y aun así siempre encontramos algo que nos sorprende… una esponja carnívora aquí, un equinodermo nuevo más allá, una pez que no esperábamos en este mar… Muchos lechos marinos tienen sus hábitats en mosaico, junto a un gran bosque aparece un desierto, o se mezclan en una misma zona. Muy posiblemente unos no podrían existir sin los otros.

Con mucha energía comienzo mi pequeña aportación  al diario de a bordo del Ranger y con placer me presento: soy Cris, la cocinera de la expedición, y este es mi segundo año con Oceana por Malta en el proyecto LIFE BaĦAR.  Os contaré un poco del día desde mi punto de vista, desde mi cocinita en la parte de babor de la popa del catamarán.

Hoy es el segundo día de trabajos en alta mar. La noche la pasamos navegando desde un punto a otro de trabajos con el ROV para poder explorar el máximo posible con la menor pérdida de tiempo volviendo a puerto.

El zapateao en cubierta y los cantares de delfines me hacen despertarme de buena mañana, pero puedo seguir en la cama. Estamos de camino al sur, a pasar tres días en alta mar. Sigo descansando. A los cinco minutos, otra sesión de claqué encima de mi cabeza. Esta vez no se oye ningún delfín pero sí una voz que te hace visualizar lo que hay al otro lado del casco:  "¡Tortuga!"

Después de una navegación de rato largo volvemos a la faena, ROV, cámaras y acción, ¡no estamos en fango!

Siendo el fotógrafo submarino, tiene gracia (De la maldita) que me haya tocado escribir el diario precisamente un día de buceo en el que no he podido bucear. Pero la campaigner ha sido inflexible con el turno de escritura y el resfriado lo ha sido con lo de bucear, así que aquí estoy: hoy hemos tenido un día gris y lluvioso, con el suficiente viento mañanero como para que los planes iniciales de ROV se transformaran en un buceo en busca de cuevas a lo largo de un impresionante acantilado al sur de la isla.

Preparados para pasar unos días en el puerto me temo. De nuevo, salimos temprano, pero ya directamente a una zona de buceo protegida, el famoso Blue Lagoon de la isla de Comino. Allí hemos hecho un buceo con el objetivo de documentar la zona más arenosa y determinar si se da la presencia de el tipo de hábitat Sandbank que el Manual de Interpretación de los Hábitats de la Directiva Hábitat describe como tal.

Hoy ha sido un día movido. Hemos visto venir el mal tiempo y aún así nos hemos arriesgado a salir a unas diez millas náuticas de la costa. Muy temprano, a las 6am, para aprovechar todo lo posible las pocas horas previas a la llegada del viento que el parte anunciaba. Pasada una hora de transecto del robot por el fondo, hemos tenido que subirlo a bordo y marchar a resguardo, a media mañana, con todo el día por delante.

Las primeras inmersiones de ROV de esta campaña 2016 las hemos dedicado a un arrecife fósil de esponjas piedra. Este arrecife, descubierto el año pasado, promete ser mucho más grande de lo que hasta ahora conocemos. Se trata de un hábitat plagado de recovecos donde decenas de especies de crustáceos, moluscos, corales, peces y otros muchos habitantes del mar se refugian y alimentan. Se trata de uno de los grandes valores naturales descubiertos en aguas maltesas, además de tratarse de algo único en el Mediterráneo. Así, su descripción es uno de los principales objetivos de esta campaña.

Hoy damos comienzo a esta expedición, mientras aún permanecen frescos los intensos y gratos recuerdos de los momentos vividos el año pasado. Para ello, un tiempo extraordinario, con un ligera brisa y una temperatura agradable, así como una visibilidad de más de 10 metros, propia de estas aguas. El objetivo de hoy, documentar un área cercana a la costa con fondos de arena y praderas submarinas de Cymodocea nodosa.

A continuación:

La tripulación