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Blog Posts by: Ricardo Aguilar

Hoy hemos pasado de estar en una zona rocosa con la cubierta más densa de corales que hayamos visto en todas las inmersiones a realizar la siguiente inmersión en un fondo arenoso sin apenas vida. Y aun así siempre encontramos algo que nos sorprende… una esponja carnívora aquí, un equinodermo nuevo más allá, una pez que no esperábamos en este mar… Muchos lechos marinos tienen sus hábitats en mosaico, junto a un gran bosque aparece un desierto, o se mezclan en una misma zona. Muy posiblemente unos no podrían existir sin los otros.

Otro día que la mar nos respeta y se presenta con calma chicha. Hoy nos dirigimos a una zona un poco más al norte de la que analizamos ayer. Muestreamos fondos de entre 25 y 35 metros de profundidad a diferentes distancias de costa, de 5 a 8 millas. Primero hacemos algunos transectos con el ROV y luego tomamos muestras con una draga van Veen.

Muchos de vosotros no lo recordareis o no lo vivisteis, pero algunos de nosotros estuvimos trabajando hace años para sacar adelante un documento que se llamo "La Carta de Cedeira". En ese texto, se solicitaba la prohibición del arrastre de fondo, la creación de reservas marinas y el apoyo a la pesca sostenible. La cosa no tendría mucha transcendencia si no fuera porque fue firmada por la mayoría de las flotas de bajura del Cantábrico y Atlántico gallego.

Aunque el parte decía que íbamos a tener tres dias de mal tiempo por el viento, el día se ha levantado totalmente calmado, así que vamos a ir nuevamente hacia Sálvora para realizar una inmersión con submarinistas en la piedra Pegar, al sur de la isla.

En la travesía nos encontramos con un grupo de delfines comunes (Delphinus delphis) que junto a gaviotas patiamarillas (Larus cachinnans) y alcatraces (Sula bassana) tirándose en picado al agua parecen estar dándose un festín de peces.

Nos levantamos con un fuerte viento del noroeste pero intentamos salir a ver si fuera de la ría todavía no se ha levantado mucho mar. Según nos dirigimos a Sálvora vemos que dentro de la ría las condiciones son buenas, en caso de que no podamos ir más allá. Por suerte, al socaire de la isla no hay mucha ola y podemos realizar algunos trabajos.

Empezamos el último día con una mar tranquila y sin apenas viento. A las siete de la mañana estamos al este de Columbretes perfilando con la sonda el canon que se encuentra aquí. La superficie está sobre los 120 metros de profundidad, y desde ahí cae hasta los 600 - 700 metros, en algunas partes con paredes casi verticales.

Tras casi tres días de temporal, pasando el primero dando saltos durante casi 20 horas y los dos siguientes atracados, al fin hemos podido hacernos a la mar de nuevo. Las condiciones no eran tan buenas como decía el parte pero, ha ido mejorando durante el día.

Tras unos días en Formentera para preparar el ROV y poder filmar las montañas marinas del Canal de Mallorca, nos ponemos de nuevo manos a la obra. Ayer aprovechamos para realizar algunas inmersiones con submarinistas en los alrededores y conseguir imágenes de meros (Epinephelus marginatus), falsos abadejos, (Epinephelus costae), gitanos (Mycteroperca rubra), espetones (Sphyrna viridensis) y otros peces de tamaño medio y grande.

Llegamos a Cabrera el 15 por la tarde para continuar con los muestreos en la parte oriental del Parque Nacional. Cuando llevábamos diez minutos con el robot en el agua, vimos que se estaba formando una pequeña nube de condensación en la lente de la cámara, lo que nos indicaba malas noticias; estaba entrando agua. Decidimos suspender la inmersión y sacar el ROV del agua. Alguna junta tórica o alguna conexión debía estar rota.

Hoy ha sido un día lleno de emociones.

Nos hemos llevado un buen susto. La montañita marina que hemos ido a muestrear ha sido la más complicada de todas. La cantidad de sedales, redes, cabos y demás aparejos de pesca abandonados que hay aquí hacen de esta montaña una tela de araña. Y como no podía ser de otra forma, el robot se ha quedado atrapado en un palangre a 170 metros de profundidad.

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