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Blog Posts by: Gorka Leclercq

El tiempo vuela y ya estamos casi al final de nuestra gran aventura por el Báltico. Después de cuatro semanas de trabajo arduo e intenso, ha llegado la hora de volver a Madrid. Empaquetamos el ROV y lo enviamos a Barcelona; después embalamos todas nuestras cosas en Polonia y así dimos inicio a nuestro regreso. Sin embargo, tuvimos una última oportunidad de visitar algunos puertos, así que la aprovechamos; nos dividimos en tres grupos para ser más eficientes.

Hoy, mientras el Ranger se encontraba en altamar, los buzos hemos realizado dos inmersiones con el centro de buceo Subnauta, cercanas a costa en los alrededores de Alvor, Portimao.

La primera de ellas era un arrecife artificial que se encontraba en un fondo de 32 metros, el agua se encontraba bastante turbia, debido a la desembocadura de los ríos cercanos que se encuentran en esta zona del Algarve.

Hoy han tocado diana a las seis y media, me he asomado por cubierta para ver que día tenemos, ya que buceábamos a las ocho de la mañana.

Mejor me ha metido al barco a desayunar, porque con la niebla que hacía y los dos grados de temperatura, mejor no pensarlo.

Tras “ponernos tibios” en el desayuno con la excusa del buceo, nos hemos equipado con la ropa térmica, dos pares de calcetines, la “rata” y el traje seco (casi nos parecemos más al “muñeco de Michelin” que a un buceador).

Hoy hemos buceado en el arrecife de Molasses, en Key Largo, Florida.

Fueron unas buenas inmersiones en aguas poco profundas, donde vimos un montón de corales y pudimos grabar un escorpión. Creo que Carlos tiene unas fotografías fantásticas de las inmersiones, como siempre.

Después de10 días de mar  bordo del Oceana Latitude recalamos en St. Petersburg después de más de 150 millas escapando de una tormenta tropical con pinta de hacerse más grande y más fea según se iba acercando, menos mal que viró al Este hacia la costa oriental de Florida.

Amanece en el Ranger durante mi guardia, por el este, antes de empezar a clarear, se asoma Venus en el horizonte, el lucero del alba. Preparo la cámara para intentar grabar el amanecer a pesar del “meneillo”, pero el nuevo día me trae la primera sorpresa; por el horizonte asoman dos “cuernos”: se trata de la luna, que por lo visto, esta noche se ha quedado dormida y ha tenido que salir a toda prisa para que no la alcance el sol.

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